sábado, septiembre 22

A veces me resulta catártico expresar aquellos sentimientos de dolor con palabras...


Maldita sea la hora,
los números y los viernes
mis esperanzas muertas de que llegarás…
Maldito sea el tren del olvido,
que atropella el sonido del viento…
Maldita sea la melancolía que suspira, que miente,
que roba y confunde
que me hace esperarte en la estación…
Malditos los veranos, los otoños
y los inviernos que enfermarán de primavera...

1 comentario:

Anónimo dijo...

A veces se resbala mejor la tinta con el papel cuando se escribe de desamor...